Felipe Servín: el CEO detrás de la comunidad de amantes de los zapatos más grande del mundo

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Yo Amo Los Zapatos tiene más de 30 millones de personas que interactúan, opinan y compran sus zapatos favoritos, y que ahora tienen el poder de decidir cuáles serán las próximas tendencias de la moda del calzado.

Originario de León, México, ciudad en la que la producción de calzado es la principal actividad económica y donde en 2014 se produjeron más de 12 millones de pares de zapatos, Felipe Servín tenía una meta: crear una comunidad virtual que pudiera reunir a las mujeres amantes de los zapatos con las empresas que los produjeran, que pudieran interactuar entre sí, compartir sus gustos e influir en las próximas tendencias de la moda del calzado.

Más de un millón de dólares se gastan alrededor del mundo cada 30 segundos a través del comercio electrónico, y según un informe de la Asociación Mexicana de Internet, la categoría de ropa y accesorios fue en el 2013 uno de los segmentos que más creció en el comercio electrónico.

La presencia social de Yo Amo Los Zapatos es mayor a la de marcas como Nike o Victoria’s Secret

Hoy, Yo Amo los Zapatos es la comunidad de amantes de los zapatos más grande del mundo y reúne a 30 millones de personas que interactúan en Facebook pero también en una plataforma especialmente construida para que puedan opinar, comprar y elegir cuáles son los zapatos que quieren que se fabriquen y se conviertan en tendencia en México, en Colombia, en Estados Unidos o en Brasil, pero que tiene planes de expandirse por toda Latinoamérica.

El choque de la moda con la tecnología es una de las cosas que más apasionan a Felipe Servín, de 29 años de edad, y a quien entrevistamos para conocer más de la historia de Yo Amo Los Zapatos, pero sobre todo, de cómo su empresa busca cambiar el modo en el que las compañías de moda crean sus productos de acuerdo a los gustos particulares de cada usuario.

¿Cómo nació Yo Amo los Zapatos?

Yo amo los zapatos nace de la necesidad de proveer una experiencia única a las chicas amantes de los zapatos. Yo soy de León, Guanajuato, toda la vida he estado expuesto a la industria del zapato, y desde pequeño me sale la inquietud de poder hacer algo diferente a lo que veía, y entre muchos cambios de carrera y actividades que estuve haciendo terminé estudiando en Reino Unido en la maestría de e-bussiness, y ahí salió nuevamente a relucir el tema del e-commerce en la industria de la moda.

Todo empezó a tener sentido, las piezas empezaron a encajar y lanzamos Calzaclick, que era un mercado digital simple y sencillo. En virtud de hacer esta empresa más grande, conocí a una de mis cofounders, una amante de los zapatos, y juntos comenzamos a crear la comunidad de Yo Amo Los Zapatos, como mero espacio de marketing de la empresa anterior.

Comenzamos a identificar la necesidad de un espacio de interacción entre amantes de los zapatos y fue ahí donde comenzó a crecer de manera exponencial. Al día de hoy tenemos 30 millones de amantes de los zapatos y con ellos somos la comunidad número uno de amantes de los zapatos globalmente, y que liderea el top 3 de comunidades de moda en el mundo.

Debajo de nosotros en Social Media está Victoria’s Secret, y el top 1 de marcas de moda es Converse, pero actualmente somos más grandes que Zappos, Luis Vuitton, Nike, Adidas… Puedes nombrar cualquiera de las marcas de moda que recuerdes y afortunadamente hemos tenido más avance que ellos.

¿Cómo funciona Yo Amo Los Zapatos?

Nuestra plataforma es una mezcla de e-commerce social y procesos de manufactura basados en demanda, porque además de conectar a las personas con los zapatos que quieren comprar, le permiten dar su voto para la creación de nuevos modelos, que es algo de lo que estamos haciendo justo ahora.

Tenemos tres canales de distribución de contenido o de interacción con nuestros usuarios. Uno es nuestra comunidad en Facebook, el segundo es nuestra plataforma de social commerce que también está disponible en escritorio y en móvil, y finalmente tenemos dos aplicaciones, una en Android y otra en iOS.

¿Cómo fue el proceso de construcción de Yo Amo Los Zapatos?

Yo Amo Los Zapatos tiene apps en iOS y Android.

Siendo emprendedor tienes recursos muy limitados. Tienes muchas ideas, y parte importante de lo que vas aprendiendo en el proceso es priorizar de manera agresiva. Se quieren ejecutar tantas cosas y tienes tantas señales del mercado que cualquier error genera distracción para los objetivos finales de la empresa, y también para los sueños del equipo.

De manera inicial, como la mayoría de las ideas, fueron fondeadas con nuestros propios ahorros. De lo que teníamos nosotros ahorrado, convencimos a un par de amigos y familiares, hasta préstamos pedimos en diferentes instituciones, con el único afán de lanzar la primera versión que evolucionó después y tuvo soporte de capital privado, que fue 500 Startups.

Fuimos de forma gradual, primero fue la comunidad, después y de forma paralela entramos a 500 Startups, creamos nuestra versión web en escritorio, luego buscamos un poco más de inversión y lanzamos las versiones móviles, primero en Android y luego en iOS, porque otra de las cosas que puedo compartir es que actualmente Latinoamérica tiene una presencia gigantesca en Android, a diferencia de Estados Unidos, donde es primero iOS.

“Si tú no tienes afinidad con tu propia empresa y tus usuarios será muy difícil entender qué buscan, qué piensan, qué tipo de valor puedes crear para ellos”.

¿Cuántas marcas tienen en Yo Amo Los Zapatos?

Actualmente tenemos cerca de 500 marcas expuestas en la comunidad y en las distintas plataformas. Aportan cerca de medio millón de productos que día a día están rotando. La actual colección de Yo Amo Los Zapatos alcanza más de medio millón de zapatos pero mañana van a ser otros 200 mil, tenemos una rotación del 40% diario.

De esa manera, somos el conector entre las amantes de los zapatos y las marcas, pero también estamos evolucionando hacia la generación de una marca propia, basados en la identificación de tendencias.

¿Por qué es importante que un emprendedor permanezca atento a lo que dicen sus usuarios?

Nuestra comunidad de Yo Amo Los Zapatos ha crecido de manera orgánica, es decir, no hemos invertido un solo centavo en Facebook, ni para adquirir fans ni para generar engagement, ni para incrementar el alcance, todo ha sido boca a boca. El secreto es combinar técnicas de la vieja escuela con análisis avanzado de data. Esta combinación resultó en la creación de un killer en distribución de contenido.

El secreto que podría yo compartir con otros emprendedores es estar todo el tiempo pegado a tu usuario. Si tú no tienes afinidad con tu propia empresa y tus usuarios será muy difícil entender qué buscan, qué piensan, qué tipo de valor puedes crear para ellos, es por eso que debes entender y crear esos productos que satisfagan ese gap de valor.

En Facebook no podíamos identificar quiénes eran nuestros usuarios más valiosos, ni qué es lo que querían comprar, no podíamos generar algo de catálogo de colecciones, como en nuestra plataforma, donde puedes crear tu propio clóset virtual, coleccionas las tendencias que te gustan, opinas, compartes, generas contenidos, puedes subir tus propios productos y zapatos. Algunas de nuestras usuarias ya son Shoe Stars, que son como embajadoras o power users de nuestra comunidad.

¿Cómo aprovechan esa interacción social para que los zapatos lleguen a las personas correctas?

Nuestra plataforma está pensada para democratizar la manufactura de zapatos. Tenemos dos vertientes para alcanzar a llegar a esta amante de los zapatos. Uno es democratizar la manufactura de nuevos diseños obedeciendo a demandas y estilos particulares de cada una de nuestras usuarias.

Utilizamos los datos y gustos de las personas para crear productos de forma inteligente, es decir, cada una de las interacciones dentro de nuestra tecnología está siendo recordada en el perfil de esta chica amante de los zapatos, y al día de hoy sabemos de forma individual si a ella le gustan las plataformas de color negro, del estilo primavera-verano y en cierto tipo de texturas.

A la hora que estás interactuando con nuestra tecnología, terminas en una categoría. Es una analogía de lo que hacían revistas como Cosmopolitan o todas las relacionadas con el mundo de la moda donde antes tomabas una encuesta y después de responder determinadas preguntas sumabas tus puntos y decía “tú eres una chica clásica, o tu tendencia es rockera, o hipster”, dependiendo de tus puntos.

Basado en eso y de manera individual ofrecemos el conjunto de zapatos que tengamos disponibles en nuestro catálogo, y sólo hacemos lo que a ti te gusta. 80% de los productos que ves están basados en tus interacciones, y el otro 20% es random y de tendencia, para seguir generando cosas nuevas a tu ojo.

Finalmente hoy tenemos cerca de 4 billones de data points relacionados con el mundo de los zapatos. ShoeLovers existen alrededor del mundo, pero Yo Amo Los Zapatos tiene la capacidad de decirte cuál es el color de tendencia en México, en el DF, en Guadalajara, y qué tipo de modelo estás buscando casi en tiempo real.

Nuestra comunidad es muy diversa y es muy interesante ver la manera en que pueden generar tendencias, por tribus internas de moda que están enfocadas a un cierto estilo y que de manera colectiva generan este tipo de exposición de tendencias. Hoy conocemos las tendencias de moda más fuerte porque escuchamos a la comunidad, conocemos los gustos de forma colectiva y también de manera individual.

Es algo de lo que nos apasiona, el choque entre las industrias de la moda y la tecnología.

El Kickstarter de los zapatos

La nueva plataforma de venta de Yo Amo Los Zapatos aprovecha toda la información recopilada sobre las interacciones de las amantes de los zapatos para crear modelos únicos. A partir de cinco modelos de cada estilo, las usuarias tienen tres días para elegir cuáles pre-ordenar, y cuando unos zapatos cumplen la cantidad mínima de pre-compras, el modelo se fabrica.

“Si dentro de la comunidad vamos identificando que este mes hubo una interacción alta de un modelo pump con puntos blancos, y dentro de las marcas ninguno de ellos está satisfaciendo esa necesidad, tenemos ahí un hueco en el mercado que podemos tomar”, dice Felipe Servín.

“Al día de hoy, basados en ese análisis de personas, podemos identificar el número de personas que están solicitando eso, cuantificar la demanda y hacer la manufactura de un zapato exclusivo”, dice el fundador de Yo Amo Los Zapatos. Pero la fabricación de zapatos por demanda va más allá de satisfacer una necesidad no cubierta, sino de involucrar a las amantes de los zapatos en el proceso de decisión de los modelos que serán tendencia.

Imagina que pudieras hablar con Zara o con Forever 21 y que tu voz pudiera decidir la próxima colección que van a sacar inmediatamente. Con nosotros, tu voz y tu dinero apoyan a la creación de las colecciones y de las tendencias. Esto genera un sentido de pertenencia gigantesco, porque tú fuiste el que apoyaste la creación de esa tendencia, y es lo que está buscando actualmente Yo Amo Los Zapatos. Es la parte final de un eslabón, la manufactura sobre demanda”, explica.

¿Qué ventajas tiene armar una startup de alcance internacional con talento mexicano?

Hemos sido afortunados en la manera en que ha evolucionado este sueño. Actualmente tenemos operaciones en México, Estados Unidos, Brasil y Colombia, nuestras oficinas centrales están en Silicon Valley, tenemos el core team en el sur de San Francisco, donde está el director de tecnología, el director de marketing, de  producto, nuestro diseñador líder y yo.

Llega un punto la empresa donde necesita tener una diferencia. Teníamos la intención de que la empresa tuviera un alcance global y el Valle es el lugar para hacerlo. Creció en Latinoamérica, no podemos negar nuestros orígenes y somos orgullosamente un equipo latino con un mix de mexicanos. Dos de los tres fundadores somos mexicanos, la tercera es argentina. Somos Yanina Peralta en creación de contenidos, Alejandro Santamaría como CTO y yo en el área de negocios.

México está lleno de un talento técnico increíble. Puedes encontrar talento que es muy difícil en otros países, y al menos las personas que hemos encontrado tienen muy buen nivel no sólo nacional, sino global. Tuvimos que comparar la adquisición de talento en Silicon Valley contra México, y al día de hoy no me arrepiento de tener las oficinas de desarrollo en México.

Tenemos el mismo tipo de cultura, podemos acceder al mejor talento nacional y con competencias globales. Somos una empresa registrada en Estados Unidos, y esto es simplemente por la facilidad para hacer atracción de inversión global. Iniciamos operaciones centrales en la Ciudad de México debido a la aceleración de 500 Startups, hoy estamos trabajando con otra aceleradora que se llama Tandem Capital, que ofrece inversión, mentoría y coworking.

Es muy diferente, porque ellos sólo eligen a tres empresas y ellos hacen mentoría una con una. Tienen un alto grado de éxito, 90% de las empresas que trabajan con ellos, o venden la empresa o la llevan a la Bolsa. Estamos muy contentos de trabajar con ellos por su historial, pero sobre todo porque pasamos todas las pruebas que no fueron sencillas en un principio.

¿Cómo has enfrentado las dificultades en tu camino para crear Yo Amo Los Zapatos?

Yo Amo Los Zapatos sitio web
La plataforma de Yo Amo Los Zapatos motiva la interacción de sus usuarias. Imagen: captura de pantalla.

Recuerdo el tema de la “era oscura” para nosotros donde nada funcionaba. Los usuarios se quejaban, se nos caían los servidores, no contactábamos a los proveedores, la gente dudaba de lo que hacías. Fue difícil, la verdad es que esto no ha sido un paseo en el parque de diversiones.

¿Cómo lo superamos? Trabajando. El trabajo duro paga, sobre todo cuando tienes claro hacia dónde vas. Y cuando no tienes claro hacia dónde vas, sólo tienes que recordar cuál era tu sueño inicial, qué es lo que te levanta en las mañanas y dices “ah, qué bien, puedo seguir haciendo esto que me gusta”.

Siempre va a haber personas que te apoyen, tus amigos, tu familia, tus clientes, ellos te dicen qué es lo que quieren, son sus inversionistas iniciales. Es ahí donde salen energías para seguir y también nuevas ideas para salir de los períodos complicados. Afortunadamente siempre he trabajado con personas que han creído en la idea completa y que han aportado perspectivas diferentes a los problemas.

¿Cómo hacerle para obtener la credibilidad de los inversionistas o el público?

Estamos actualmente viviendo en una industria y un tiempo en la historia donde la edad no es una restricción para la generación de innovación o de nuevas tecnologías. En concreto, creo que la generación de un perfil que haga sentido de forma constante es el primer paso. Es decir, algo de lo que te preguntan mucho de manera global es “¿a qué de dedicas?, ¿qué has hecho durante los últimos tres años? Y ¿por qué esto hace sentido para lo que estás haciendo ahora?”

No puedes traicionar las cosas que te gustan. No puedes traicionar tu propio estilo. Si eres pintor y de repente quieres hacer una empresa en contabilidad, no hace sentido. Por muy inteligente que seas, va a haber un punto donde te vas a quemar, y todos nos vamos a quemar del cansancio. Llegas a un punto donde ya no puedes, pero hay algo interno que si es algo que de verdad de gusta, que te dice “y qué pasa si intento esto”, y eso sólo pasa cuando haces algo que en verdad te gusta hacer y la gente lo ve.

Esto no está relacionado con la edad. Llegas, lo presentas y todos esos inversionistas que están buscando oportunidades de negocio, también fueron jóvenes y pasaron por lo mismo, y también fueron evaluados por una simple pregunta. Al final, cuando se acaba el día y ya no tengas energía, ¿qué es lo que te va a seguir moviendo? Es una pregunta de reflexión bastante sencilla, pero difícil de contestar, y la respuesta es la chispa.

“Los founders técnicos se consideran como la chica guapa del bar, pero no se puede mover todo alrededor de ellos”.

¿Qué le recomiendas a otros jóvenes que pueden tener ideas emprendedoras pero no tienen idea de cómo desarrollarlas?

Lo primero es la exploración. Estamos envueltos de miles de problemas que necesitan ser solucionados. Si ya tienes una idea es mucho más sencillo, pero debes ser flexible a la hora de la ejecución, es decir, aceptar que nuestra idea necesita mucho trabajo, ser pulida.

Lo que funcionó conmigo fue rodearte de personas. Eres joven, y al momento de que eres joven, crees que lo sabes todo, y eso es bueno, es parte ingenua es buena; te mueve. En realidad no sabes a qué te estás aventando, pero eso también puede ser el mayor defecto. La única forma de darle la vuelta es tener compañía.

He visto muchos founders solitarios, se avientan solos, yo fui solo founder con mi empresa pasada. Luego conocí a mis socios de moda, personalmente soy ingeniero y luego hice la conexión hacia la parte de negocios digitales. Pero Alex tiene capacidades increíbles en tecnología.

Debes buscar personas que te complementen en tu idea. Los founders técnicos se consideran como la chica guapa del bar, pero no se puede mover todo alrededor de ellos. Necesitas también ese experto en manufactura, ese experto en hardware, ese experto en marketing, y tienes que tener personas que crean en ese sueño.

Mi recomendación sencilla es encontrar alguien con quien compartir el camino, y que también esté igual de motivado que tú. Es platicar, hacer planes, ejecutar, lanzar un MPV (mínimo producto viable) y empezar a que el mercado te diga qué es lo que funciona y lo que no. Es la manera más sencilla, es la manera más divertida también.

¿Es difícil ser seleccionado por una aceleradora como 500 Startups?

No, pero tiene su reto. Actualmente, debido a que la tecnología necesaria para tener una empresa cada vez está más y más abierta a cada tipo de persona, esto genera que cualquier tipo de persona pueda tener la capacidad de lanzar una idea. No solo 500 Startups, cualquier tipo de iniciativa de inversión ángel va a creer en ti mostrando las cosas que has alcanzado, mostrando que tenías una meta hace seis meses y lo alcanzaste, vaya, tienes que mostrar tracción.

Y con tracción, que es una palabra mítica en esta industria, simplemente significa mostrar un número que muestre que la gente está interactuando contigo, que tú estás generando valor de alguna manera. ¿Cuánto es tracción? Si hablamos de que tu objetivo era tener mil usuarios, y de los mil usuarios 200 están contigo todos los días, eso es tracción. Si tu objetivo era tener 100 usuarios, y esos 100 usuarios, 50 están contigo cada semana, eso es tracción, y estoy creciendo otros 50 diarios, tracción es mostrar que tu creación está generando un impacto en la vida de alguien y no sólo es “estoy vendiendo tantos miles de pesos”, también son interacciones, cuántas personas les has cambiado su vida.

El resumen, 500 Startups no es difícil, pero tienes que hacer tu tarea antes de llegar a ello.

“No podría decir ‘trabajo duro’ porque trabajo duro es el prerrequisito”.

¿Cuál consideras que es la razón de tu éxito mientras hay otras startups que han fallado?

Tengo bien identificadas tres cosas:

Lo primero es el poder de tu equipo. Es necesario rodearte de personas que puedan ver los problemas como oportunidades, como “oh, qué bien, ahora tenemos un reto nuevo”, y voy a dedicar esta cantidad de tiempo en ideas locas, en soluciones en general. Esto es importante: capacidad técnica combinada con un poquito de locura, funciona.

Necesitas técnicos, personas que ejecuten cosas. No puedes tener sólo managers, o sólo supervisores, sólo pensantes, necesitas gente que se ensucie las manos, doers.

Lo segundo es la identificación rápida de qué quiere el mercado. Tienes que interactuar, tienes que hacer cambios de manera cada vez más rápida y tener la capacidad de mentalmente cambiar eso, adaptabilidad.

Lo tercero, que creo que es el más importante que hemos identificado, es la resiliencia. Es una habilidad que es difícil de conseguir. No es algo con lo que naces, es algo que tienes que buscar. La resiliencia se gana a partir de experiencia y la única manera de generar resiliencia es tener malas experiencias, que es equivocándote. Te equivocas, te adaptas, generas un plan nuevo. Creo que es una habilidad difícil de encontrar en las personas pero también de desarrollar.

Si no la tienes, el chiste es acelerar tu proceso de experimentación y de aprendizaje. Creo que esas han sido las tres. No podría decir “trabajo duro” porque trabajo duro es el prerrequisito. Y, si no trabajas de forma durísima, hay alguien en otro lugar del mundo que sí está dispuesto a hacerlo.

Creo que hemos sido bastante afortunados, sobre todo por la época. Es el momento adecuado, es el espacio adecuado, lo demás queda de nuestro lado. Es cómo generamos nuestra disrupción en la industria. Al principio el sueño para nosotros era “qué padre tener ese mundo donde todas las amantes de los zapatos puedan tener una experiencia única”. Hoy nuestra voz alcanza a 500 millones de personas mensualmente. Hablamos de combinar la población de Estados Unidos, México y algunas personas de Latinoamérica juntos, en un mismo mes.

Llegan retos diferentes, llegan responsabilidades diferentes, pero todo esto es cambiante, es un reto bastante divertido, sobre todo cuando encuentras personas que creen en ti, que te las vas encontrando.

Cuál es tu visión al frente de Yo Amo Los Zapatos? ¿En dónde te ves en 5 años?

Yo Amo Los Zapatos Facebook
Imagen: Yo Amo Los Zapatos

La visión la tenemos clara: al día de hoy Yo Amo los Zapatos está apuntando a ser una de las líderes en la industria de los zapatos, generar un cambio en la medida en que se ejecutan las dinámicas de la industria de los zapatos y de la moda y posicionar la marca a nivel internacional. En 5 años vemos la empresa atacando nuevas maneras de generar moda, no sólo con crowdfunding o inteligencia de datos, sino haciendo innovaciones en otros procesos.

Yo Amo Los Zapatos es nuestro primer intento de fusionar tecnología y fashion, pero no va a ser el último. Los planes actuales de la empresa son ambiciosos, todos están amarrados a la interacción con el mercado, pero tenemos mucho por demostrar y por cambiar. Zapatos es nuestro primer eslabón, pensamos en diferentes verticales, pero algo de lo que nos ha enseñado la experiencia es enfocarnos, enfocarnos en una sola cosa y hacerla muy bien, y generar esa primera experiencia para el usuario final es lo que nos mueve.

La visión individual es tener la capacidad de liderar un equipo de más talento, expandir operaciones a países como Brasil de manera presencial, abrir operaciones individuales en diferentes países de Latinoamérica y crecer esa ola. Es diferente cuando tú surfeas una ola que ya viene a que tú seas el creador de esa ola. Me veo como esa persona que puede aportar valor a la tendencia de fashion y tecnología y creo que tenemos la capacidad para hacerlo con el equipo actual.

Invito a los emprendedores de siguiente generación, a los que están empezando, a intentar cosas. Esto no es un “qué va a pasar” es un “va a pasar”.

Puedes seguir a Felipe Servín en su cuenta de Twitter. Yo Amo Los Zapatos está presente en su sitio web, y en Facebook, Twitter, Instagram, Pinterest y sus apps de iOS y Android.

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