Una buena sillita de coche reduce hasta un 70% el riesgo de muerte para los niños. Sin embargo, no todas son igual de seguras ni todas se utilizan correctamente. Por eso mismo, este artículo está pensado para orientar a los conductores a elegir la mejor opción posible en el mercado.
Al final, está en juego la seguridad de los más pequeños en los desplazamientos, una cuestión que arroja cifras alarmantes, según datos recientes: de los 15 menores de 12 años fallecidos el pasado año en turismos y furgonetas, cinco no llevaban ningún sistema de seguridad. Una ausencia especialmente grave si se tiene en cuenta que los sistemas de retención infantil (SRI) reducen en un 70% el riesgo de muerte y en un 90% el riesgo de lesiones graves, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
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Sillitas de coche: todo lo que se debe saber antes de adquirir una
La buena noticia es que la tecnología avanza y hoy existen sillitas de coche más seguras y confortables que nunca. La mala, que su elección no siempre es sencilla. El mercado ofrece infinidad de modelos, normativas y diseños que pueden confundir a las familias, especialmente a aquellas que se enfrentan a la compra de su primer SRI. Por ello, la cadena de mantenimiento integral del automóvil Norauto ha recopilado los criterios esenciales que deben guiar esta decisión, con un mensaje fundamental: no todas las sillitas son válidas y no todas sirven para todos los niños.
Una cuestión de normativa y seguridad real
El primer paso para una compra segura es comprobar la homologación. Desde el 1 de septiembre de 2024 está prohibida la venta de sillitas basadas en la normativa ECE R44/04, todavía presentes en muchos hogares. La regulación vigente es la R-129, conocida como i-Size, mucho más exigente en pruebas de impacto frontal, trasero y lateral.
Las familias deben fijarse en la etiqueta de homologación, donde se indica el tipo de normativa, el rango de altura y peso recomendados, el país de certificación y el número de serie. “Esta verificación es esencial y se puede realizar fácilmente con solo revisar el etiquetado”, recuerdan desde Norauto. Esta normativa no solo endurece los requisitos de seguridad, sino que introduce un criterio clave: las sillitas se clasifican por altura del niño, no por edad.
La altura sí importa: por qué no todas las sillitas valen para todos
Aunque muchas familias siguen asociando sillitas a rangos de edad, los expertos insisten en que lo verdaderamente determinante es la altura del menor. Elegir una silla que no se ajusta al tamaño del niño compromete directamente su seguridad.
Un buen indicador de que ha llegado el momento de cambiar de modelo es cuando la cabeza sobresale del reposacabezas en su posición más alta. Este detalle pasa desapercibido en muchos hogares, pero es uno de los principales motivos por los que un SRI puede dejar de proteger de forma adecuada.
A contramarcha: la posición más segura
La evidencia científica es rotunda: viajar a contramarcha reduce significativamente el riesgo de lesiones en cuello y columna en caso de impacto. Por eso, la normativa obliga a mantener esta posición hasta, al menos, los 15 meses.

No obstante, los especialistas recomiendan prolongarla tanto como sea posible. Algunos modelos i-Size permiten viajar a contramarcha hasta los 105 centímetros de altura, aproximadamente los 4 años de edad.
“Es la posición más segura para los más pequeños y debería mantenerse hasta el límite permitido por el fabricante”, recuerdan desde Norauto.
ISOFIX, el sistema que minimiza errores en las sillitas de coche
Gran parte de los fallos en la seguridad infantil no se producen por una mala elección del SRI, sino por una instalación incorrecta. Para evitarlo, la normativa i-Size exige que las sillitas para los más pequeños se instalen mediante el sistema ISOFIX, que ancla la silla directamente al chasis del vehículo.
Algunos modelos requieren una base ISOFIX adicional, especialmente en sillitas para bebés.
Si el coche no dispone de este sistema, no todo está perdido: existen sillitas que pueden instalarse con cinturón de seguridad, aunque en este caso es fundamental seguir estrictamente las instrucciones y comprobar la compatibilidad del vehículo.
Comodidad, ventilación y mantenimiento: más importantes de lo que parece
Los niños pasan muchas horas en el coche y su comodidad es un factor clave, no solo para su bienestar, sino también para evitar posturas inadecuadas que puedan afectar a la eficacia del SRI. Los expertos recomiendan optar por modelos con:
- Acolchado ergonómico
- Buena ventilación
- Funda lavable, indispensable para el uso diario
¿Sillitas de segunda mano? Solo si conoces su historia
Comprar un SRI de segunda mano puede parecer una opción económica, pero no está exenta de riesgos. Un pequeño golpe —incluso uno que no deja daños visibles— puede comprometer la estructura de la sillita.
Además, los materiales se deterioran con el tiempo. La vida útil suele oscilar entre 6 y 10 años desde la fabricación, incluso sin impactos. Si no se conoce el historial del producto, lo más seguro es evitarlo.
Compatibilidad y facilidad de uso: la importancia de probar antes de comprar
No todas las sillitas encajan en todos los vehículos. Por ello, es recomendable comprobar la compatibilidad antes de adquirir un modelo. Algunos coches, especialmente los de espacio reducido o con asientos de diseño particular, pueden limitar las opciones.
En tiendas como Norauto, los clientes pueden probar la sillita en su vehículo, una práctica que evita errores y devoluciones.
La facilidad de uso también es clave: las sillitas con indicadores visuales, mecanismos intuitivos y ajustes simples reducen significativamente la probabilidad de instalar el sistema de forma incorrecta.









