La cosmética vive una transformación profunda. Los consumidores buscan resultados visibles sin recurrir a procedimientos invasivos, de tal forma que los tratamientos capaces de estimular la piel desde dentro se hayan convertido en el nuevo estándar de la belleza avanzada. Frente a fórmulas que se limitaban a cubrir imperfecciones, crece el interés por soluciones que actúan en las capas profundas de la piel, activando sus propios mecanismos de regeneración. En este escenario, una técnica consolidada desde hace años en Corea del Sur comienza a abrirse paso con fuerza: el uso de espículas como tratamiento cosmético regenerador.
Este enfoque, que combina ciencia, biotecnología marina y cosmética de precisión, está despertando un notable interés tanto entre profesionales de la estética como entre un público cada vez más informado. Para entender por qué las espículas se han convertido en una de las tendencias más comentadas del sector, es clave comprender su funcionamiento y los beneficios que aportan a la piel.
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Microestimulación sin procedimientos invasivos
Las espículas son microestructuras de origen natural que se extraen de determinadas esponjas marinas. A simple vista invisibles, actúan como diminutas agujas que penetran en la superficie cutánea creando microcanales. Este proceso desencadena una respuesta biológica inmediata: la piel interpreta esta microestimulación como una señal de activación y pone en marcha sus mecanismos naturales de renovación celular.
“La función de las espículas es despertar la piel desde dentro”, explica Silvia Giralt, esteticista con más de tres décadas de experiencia y fundadora del Centro de Estética Avanzada Silvia Giralt. “Crean microcanales que favorecen la regeneración celular de una forma muy eficaz. Aunque su efecto es similar al de una microaguja, no se trata de un tratamiento invasivo y puede aplicarse incluso en casa. Puede resultar ligeramente molesto al principio, pero no es doloroso”, aclara.
Esta activación controlada favorece procesos clave como la producción de colágeno y elastina, la mejora de la microcirculación y la oxigenación de los tejidos. Como consecuencia, la piel gana firmeza, elasticidad y luminosidad, al tiempo que se atenúan líneas finas, arrugas y pequeñas irregularidades del tono.
Más allá del efecto visible: las capacidades de las espículas
Uno de los grandes valores de las espículas reside en su capacidad para potenciar la eficacia de otros activos cosméticos. Al crear microcanales en la piel, facilitan la absorción de ingredientes que, de otro modo, tendrían más dificultad para penetrar en profundidad. Esto convierte a las espículas en una herramienta especialmente interesante dentro de protocolos de tratamiento más amplios.
“Además de mejorar la textura y la luminosidad, ayudan a que otros principios activos trabajen mejor”, señala Giralt. “Es una forma de optimizar los resultados sin necesidad de aumentar la agresividad de los tratamientos”.
Esta filosofía encaja con una tendencia clara en la estética avanzada: tratamientos progresivos, respetuosos con la piel y basados en la estimulación de los procesos naturales, en lugar de soluciones rápidas pero agresivas.
La influencia de la cosmética coreana
En el Centro de Estética Avanzada Silvia Giralt, la incorporación de las espículas ha llegado de la mano de la marca coreana Zisu’c, fundada por Jisoo Yang, profesional con más de 20 años de experiencia en medicina y estética. Corea del Sur, referente mundial en innovación cosmética, ha sido pionera en el desarrollo de este tipo de tratamientos, perfeccionando tanto la formulación como la tolerancia cutánea.
Según explica Giralt, una de las razones por las que eligió esta marca es el tamaño de sus espículas, sensiblemente más pequeño que el de otras formulaciones disponibles en el mercado. “Al ser más finas, la piel las recibe mejor y resultan menos molestas, especialmente para personas que no están acostumbradas a este tipo de estímulos”, indica.
A esta ventaja se suma un valor diferencial clave: las espículas de Zisu’c liberan principios activos al entrar en contacto con la piel. Entre ellos destacan los polinucleótidos, conocidos por su capacidad regeneradora; activadores del rejuvenecimiento celular; y centella asiática, un ingrediente ampliamente reconocido por sus propiedades calmantes, reparadoras y estimulantes del colágeno.
Un complemento estratégico en tratamientos avanzados
En la práctica profesional, las espículas no se utilizan de forma aislada, sino como parte de protocolos integrales. En el caso del centro de Silvia Giralt, su uso está especialmente recomendado como complemento de tratamientos tecnológicos como la radiofrecuencia o el láser atérmico fraccionado.
“Tras este tipo de procedimientos se abre una ventana de activación celular”, explica la esteticista. “Las espículas permiten aprovechar ese momento para acelerar la recuperación, calmar la piel y estimularla sin irritarla. El resultado es una piel más firme, más luminosa y con un efecto rejuvenecedor global más evidente”.
El modo de aplicación también responde a una lógica de respeto cutáneo. Tras tratamientos en cabina, las espículas se utilizan como una crema, generalmente dos veces por semana. “Es un producto muy potente, por lo que no hace falta aplicar grandes cantidades para notar sus efectos”, subraya Giralt.
Una tendencia que apunta a consolidarse
El auge de las espículas refleja un cambio profundo en la forma de entender la cosmética. Los consumidores ya no buscan únicamente resultados inmediatos, sino tratamientos eficaces, sostenibles en el tiempo y alineados con la biología de la piel. En este sentido, la microestimulación controlada se perfila como una de las grandes apuestas de la estética contemporánea.
A medida que este tipo de soluciones se popularizan en España, impulsadas por la experiencia coreana y la recomendación de profesionales especializados, las espículas parecen destinadas a ocupar un lugar estable en los rituales de cuidado avanzado. Una muestra más de que el futuro de la belleza pasa por activar, respetar y acompañar a la piel en sus propios procesos de regeneración.









