Seguramente habrás visto que los perros son asustadizos con los petardos y los cohetes. Esto que es tan propio de la Navidad encierra un problema de estrés tanto para canes como para los gatos. Las macotas suelen pasar estas fiestas de una forma estresada, lo cual es un problema para ellas y motivo de preocupación para sus dueños.
Lo que para las personas es sinónimo de celebración puede convertirse en una fuente de estrés y peligro para perros y gatos. Cambios en la rutina, decoraciones llamativas, alimentos inadecuados y un aumento del ruido hacen de diciembre uno de los meses más delicados para el bienestar animal.
Conscientes de esta realidad, acudimos a los expertos de Tiendanimal, la cual ha lanzado la guía Navidad Animal Friendly, un recurso práctico dirigido a las familias que conviven con animales y quieren disfrutar de las fiestas sin comprometer su seguridad. La iniciativa surge tras detectar un incremento significativo de consultas en sus clínicas y tiendas relacionadas con accidentes domésticos, intoxicaciones alimentarias y problemas de comportamiento durante estas fechas.
“Queremos que la Navidad sea un momento de disfrute compartido, pero siempre desde el respeto a las necesidades de los animales”, explica Eva Sánchez-Paniagua, veterinaria de Clínicanimal. “Pequeños ajustes en el hogar y en la organización de las celebraciones pueden evitar situaciones de riesgo y mejorar mucho su bienestar”.
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Un aumento real de emergencias veterinarias
Los datos confirman que no se trata de una preocupación menor. Durante las fiestas navideñas, las consultas veterinarias por ingestión de alimentos tóxicos y accidentes domésticos pueden aumentar hasta un 40 %. Según análisis del portal especializado Pets4Homes, los servicios de urgencias registran un incremento notable de llamadas y visitas durante diciembre, debido a la mayor exposición de los animales a envoltorios, adornos, restos de comida y plantas peligrosas.
Veterinarios de clínica general y de urgencias coinciden en que la prevención es la herramienta más eficaz para evitar estas situaciones. “La mayoría de los accidentes navideños son evitables con información y anticipación”, señalan.
Perros y gatos en Navidades: fuente de estrés
Decoración navideña: belleza con precaución
Uno de los principales focos de peligro durante la Navidad está en la decoración. Árboles inestables, bolas de cristal, guirnaldas, velas, cables eléctricos y plantas ornamentales pueden convertirse en auténticas trampas para perros y gatos curiosos.
“Un árbol mal asegurado o unas luces al alcance de los animales pueden provocar caídas, cortes, quemaduras o descargas eléctricas”, advierte Sánchez-Paniagua. A esto se suman las plantas típicas de estas fechas, como la flor de Pascua, el muérdago o el acebo, que resultan tóxicas si se ingieren.
Desde Tiendanimal recomiendan optar por adornos resistentes y no tóxicos, fijar bien el árbol, ocultar cables y evitar elementos pequeños o frágiles que puedan romperse o tragarse accidentalmente. La clave, subrayan, es adaptar la decoración sin renunciar al espíritu festivo, pero teniendo en cuenta la presencia de animales en casa.

Ruidos, visitas y mucha estimulación
Las fiestas navideñas alteran la rutina habitual del hogar: llegan invitados, aumentan los ruidos, cambian los horarios y se multiplican los estímulos. Para muchos perros y gatos, esta sobreestimulación puede traducirse en ansiedad.
“Ellos no entienden la Navidad como nosotros. Lo que perciben son cambios constantes y, en algunos casos, invasivos”, señala la veterinaria. Los signos de estrés pueden pasar desapercibidos al principio: jadeo excesivo, temblores, esconderse, rechazo al contacto o comportamientos agresivos.
Para prevenirlo, los expertos aconsejan mantener, en la medida de lo posible, los horarios habituales de comida y paseo, y crear zonas de refugio dentro del hogar. Estos espacios tranquilos, con su cama, agua y juguetes, permiten que el animal se retire cuando necesite calma.
También es recomendable controlar la interacción con las visitas, evitando forzar el contacto, y programar paseos o sesiones de juego antes de las reuniones para ayudar a liberar energía y favorecer un estado más relajado. En animales especialmente sensibles, consultar con el veterinario sobre feromonas, suplementos calmantes o pautas conductuales puede marcar la diferencia.
Soluciones para la alimentación de las mascotas
Otro de los grandes riesgos de la Navidad está en la alimentación. Los banquetes festivos incluyen alimentos que pueden resultar altamente peligrosos para perros y gatos. Chocolate, dulces con xilitol, uvas, pasas, huesos cocidos o platos con alto contenido en grasas son algunos de los productos más habituales implicados en intoxicaciones.
“Es fundamental que toda la familia sea consciente de que no se deben dar restos de comida”, insiste Sánchez-Paniagua. “Un pequeño descuido puede provocar desde problemas digestivos hasta una urgencia veterinaria”.
La alternativa pasa por planificar con antelación premios y snacks específicos para ellos, integrándolos en la celebración de forma segura. Así se evita la tentación de compartir comida inadecuada y se protege su salud.
Celebrar cuidando a quienes siempre están
La guía Navidad Animal Friendly de Tiendanimal pone el foco en un mensaje claro: disfrutar de las fiestas no es incompatible con proteger a perros y gatos. Adaptar la decoración, respetar sus rutinas, gestionar el estrés y controlar la alimentación son gestos sencillos que contribuyen a unas Navidades más seguras y tranquilas para todos. Porque compartir la Navidad también significa cuidar de quienes forman parte de la familia durante todo el año.









