Aunque sean muy manidos en las ciudades, los productos de souvenir tienen poca prensa y solo se habla de ellos cuando ocurre algo fuera de la normal. No obstante, es un sector que arrastra consigo unas importantes cifras que hay que tener en cuenta. Quizás por ello, ciertas urbes han sido conquistadas por este tipo de comercios, habida cuenta de la demanda que tienen los regalos para turistas. En este artículo, damos a conocer los detalles que envuelven a este mercado, tendencias y otras características.
Para empezar a explica la situación del sector, hay que partir de la parálisis del turismo durante la pandemia de la Covid-19 y la posterior reanudación gradual de las principales actividades económicos. En estos primeros años post-pandemia, el mercado ha estado al ralentí hasta alcanzar ahora un dinamismo muy notable. Según las estimaciones más recientes de Business Research Insights, este sector alcanzará en España los 108 millones de euros en 2026, tras registrar un valor de 90 millones en 2025. Para 2035, el mercado global podría superar los 120.000 millones de euros, impulsado por una tasa de crecimiento anual del 2,6 % en la próxima década.
Desde estas cifras, se puede decir los productos de souvenir se han consolidado como un engranaje esencial del ecosistema económico que rodea al viaje. La recuperación del turismo internacional, el auge del consumo experiencial y el peso creciente de la sostenibilidad en las decisiones de compra están transformando un sector que busca renovarse para conectar con un viajero más consciente, exigente y diverso.
Tabla de Contenidos
Los novelty ítems copan el 60% de las ventas mundiales de productos de souvenir
Aunque el sector de artículos de regalo incluye una gran variedad de productos —desde decoraciones estacionales hasta propuestas de diseño o coleccionismo—, son los souvenirs tradicionales y los “novelty items” los que continúan liderando las ventas globales. Representan casi el 60 % de la facturación mundial, una cifra que pone de manifiesto el peso simbólico y cultural que estos objetos mantienen para millones de viajeros.
Estos artículos no tienen un propósito claro, sino que tienen un fin decorativo, suelen ser de tamaño reducido y no se distinguen por su utilidad. Estos son los clásicos productos de souvenir, pero la tendencia va cambiando hacia otros artículos más elaborados y con un propósito más definido, tal y como veremos a continuación.

Antes de pasar a los nuevos regalos de souvenir, cabe destacar que Europa ocupa una posición estratégica en esta evolución. Con más del 35 % del consumo global, el continente se ha convertido no solo en un gran receptor de visitantes, sino también en un espacio donde se ha consolidado un tejido comercial muy especializado: tiendas tradicionales, talleres artesanales, distribuidores, concept stores y cadenas de regalo que conviven con propuestas innovadoras orientadas a la sostenibilidad y el diseño.
Más ventas de productos de souvenir más sofisticados y personalizados: la tendencia que viene
El crecimiento del sector no se explica únicamente por el repunte del turismo pospandemia. Existe un cambio de fondo en la manera en que el consumidor se relaciona con el viaje y con los objetos que adquiere durante él. Más del 52 % de los consumidores globales afirma preferir regalos personalizados, ecológicos o artesanales; y más del 57 % de los nuevos lanzamientos del mercado ya incorporan materiales sostenibles o reciclados.
Esta transformación está dando lugar a un fenómeno cada vez más visible: la expansión del souvenir premium, un segmento de gama alta que combina materiales de mayor calidad, procesos de producción cuidados y un enfoque más artístico o cultural. El viajero ya no busca solo un recuerdo, sino un objeto con significado, que represente la identidad del destino y que pueda integrarse en su vida cotidiana.
“El visitante no solo quiere llevarse un recuerdo, sino también una historia”, asegura Fabio Nardella, director de Souvenir Expo Spain, la feria que reúne a fabricantes, diseñadores y distribuidores del sector de artículos de souvenir. Según el experto, existe una evolución natural hacia la autenticidad y la diferenciación, impulsada por nuevas generaciones que valoran tanto la estética como la trazabilidad del producto. Este cambio, afirma, está redefiniendo la idea de souvenir como expresión cultural y no solo como recuerdo turístico.
Innovación en un sector con vulnerabilidades
A pesar de su dinamismo, el mercado del souvenir no es inmune a los ciclos económicos. Al tratarse de un consumo discrecional, los periodos de incertidumbre tienen un impacto directo en la venta de productos de recuerdo o regalo. Sin embargo, el auge del turismo cultural, la búsqueda de experiencias auténticas y la expansión de modelos de negocio híbridos —que combinan venta física, comercio online y personalización bajo demanda— están amortiguando esas fluctuaciones.
Asimismo, la creciente atención al impacto ambiental y social del turismo está llevando a fabricantes y distribuidores a repensar procesos de producción, materiales empleados y cadenas de suministro. La utilización de elementos reciclados, fibras naturales, tintes ecológicos o procesos artesanales se está imponiendo como un factor de valor añadido frente al souvenir de baja calidad que dominó el mercado durante décadas.
Otro vector de transformación es la digitalización. Desde herramientas de diseño 3D hasta sistemas de grabado personalizado, pasando por experiencias que combinan realidad aumentada y contenido multimedia, el souvenir se adentra en un territorio donde el objeto físico convive con el digital. Este cambio añade una capa tecnológica capaz de conectar mejor con un viajero hiperconectado.
La evolución de los productos de souvenir es paralela al propio turismo
La evolución del souvenir es, en realidad, un reflejo de cómo cambia el turismo global. La búsqueda de autenticidad, el valor añadido del diseño, la sostenibilidad y la hibridación entre lo físico y lo digital están redefiniendo lo que significa “recordar un destino”. Ya no se trata solo de un objeto comprado al final del viaje, sino de una pieza que representa una vivencia.
La industria mundial del regalo y el souvenir encara los próximos años con expectativas favorables, consolidando su papel como un sector creativo, diverso y en constante reinvención.









