Hablando sobre temas financieros, uno de los temas más complicados en estos momentos se refiere a los mercados. Por eso, en esta pequeña guía te mostramos cómo invertir en verano de 2025, con la vista puesta en lo que pueda suceder durante el segundo semestre del año.
Para empezar, hay que reconocer el terreno en el que nos movemos. El mundo está marcado por la incertidumbre desde muchos puntos de vista y los mercados financieros globales buscan nuevos puntos de apoyo. La reciente bajada del petróleo, la fortaleza del dólar, la contención de la inflación y las decisiones todavía dispares de los bancos centrales dibujan un panorama volátil donde la estrategia de inversión exige una lectura más fina.
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Los expertos hablan: cómo invertir en verano de 2025
Veamos la opinión de los expertos. Para Joan Esteve, director de inversiones de Gesinter, propone una visión que combina prudencia táctica y un claro enfoque en sectores con crecimiento estructural, como los semiconductores y la inteligencia artificial.
“La política arancelaria había quedado en segundo plano, pero el aumento del gasto en defensa y los conflictos geopolíticos han devuelto las negociaciones internacionales al primer plano”, advierte Esteve. Su análisis parte de un dato clave: la corrección del 12% en el precio del petróleo en apenas dos días tras la relajación de tensiones en Oriente Medio. Una señal de que los mercados reaccionan con rapidez, pero también con fragilidad ante cualquier elemento externo.
Europa sufre, Wall Street resiste
La diferencia de comportamiento entre Europa y Estados Unidos vuelve a ampliarse. Mientras el Ibex 35 acumula caídas cercanas al 6% en lo que va de año, el S&P 500 se mantiene en positivo, impulsado por las grandes tecnológicas. “Wall Street ha superado a las bolsas europeas en un 11% en los últimos 77 días, cuando a comienzos del año era al contrario”, recuerda Esteve. El tipo de cambio también ha contribuido: el euro se ha apreciado un 12% frente al dólar, lo que encarece a las compañías europeas y otorga ventaja competitiva a las estadounidenses.
En este entorno, la liquidez sigue siendo un pilar. Pero, según Esteve, aún no actúa como catalizador: “Será después de agosto, una vez se refinancie el gran bloque de deuda americana que vence en estos meses y la Reserva Federal inicie las primeras bajadas de tipos, cuando veremos un impulso real en los mercados”. Así que este puede ser un punto de inflexión para nuestros intereses y en la forma de invertir en verano de 2025.
Tecnología con beneficios al alza
Hasta que esa hipótesis se convierta en certeza, los inversores buscan refugios seguros. Y para Esteve, esos refugios están claros: empresas con beneficios en crecimiento sólido. “Los semiconductores y la inteligencia artificial están liderando. Compañías como AMD han registrado crecimientos del 400% respecto al mismo trimestre del año anterior. Este tipo de resultados no pasan desapercibidos y están siendo premiados por el mercado”.
De cara al verano, tradicionalmente volátil, Esteve recomienda aprovechar eventuales correcciones para entrar en compañías tecnológicas con buena visibilidad y resultados consistentes. Además de las grandes como Amazon o Meta, también señala valores europeos de perfil más defensivo como Generali, Inditex, Nestlé, PepsiCo o Novo Nordisk, en caso de correcciones de precio. “Son empresas con estabilidad en sus resultados y que se beneficiarían si finalmente se inician los recortes de tipos en la segunda mitad del año”.

Defensa: oportunidad aún condicionada
Uno de los sectores más comentados en los últimos meses ha sido el de la defensa, pensando en cómo invertir en verano de 2025. El incremento del gasto militar en Europa ha despertado el interés de los inversores, pero Esteve lanza una advertencia: “Buena parte de las expectativas ya están descontadas en los precios actuales”. Es decir, muchos movimientos ya han sido anticipados por el mercado.
Aun así, no descarta oportunidades si los planes presupuestarios se ejecutan en su totalidad. En especial, pone el foco en Alemania, cuyo ambicioso programa de defensa podría movilizar hasta 625.000 millones de euros en cinco años. “Si estos presupuestos se materializan completamente, el sector de la defensa podría tener aún recorrido”, concluye.
Las recompras y el papel del dólar
Otro factor relevante en el análisis es el récord histórico alcanzado por las recompras de acciones en EE. UU., especialmente en el primer trimestre del año, según el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF). Este movimiento ha reforzado la confianza en sectores como el tecnológico, consolidando el atractivo de compañías con autocartera como instrumento de apoyo en momentos de incertidumbre.
Con el dólar fuerte, tipos aún elevados y la inflación bajo control, los mercados afrontan un verano lleno de interrogantes pero también de oportunidades. En palabras de Joan Esteve, “se impone una estrategia selectiva: detectar dónde crecen los beneficios y aprovechar los momentos de debilidad para posicionarse”.









