Emprender y aprender: entrevista a Miguel Caballero, CEO de Tutellus

Emprender y aprender: entrevista a Miguel Caballero, CEO de Tutellus

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Con más de 50.000 cursos y medio millón de alumnos, Tutellus es la mayor plataforma mundial de formación online en español.

La formación online existe desde hace años, pero últimamente estamos viviendo un cambio a todos los niveles. Algo que antes era casi marginal, solo al alcance de unos pocos (usuarios con un buen nivel de inglés o que pudieran permitirse económicamente la formación en español, e internautas avanzados que sabían cómo buscar exactamente lo que querían), hoy se ha convertido en la forma más accesible, económica y personalizable de aprendizaje.

Actualmente podemos encontrar cursos para aprender prácticamente cualquier cosa a precios asequibles, cursos que podemos adaptar a nuestro ritmo de vida, impartidos por expertos y que ofrecen, incluso, diplomas universitarios.

Hasta hace poco, la falta de tiempo, los horarios o el encontrar una formación enfocada a una necesidad determinada frenaban, en gran medida, el acceso a la formación. Hoy todos estos problemas desaparecen, gracias a plataformas online eficientes, accesibles y con formación de calidad.

Tutellus es la mayor plataforma de formación online en español, que cuenta ya con más de 50.000 cursos (¡y subiendo!): esta es su tarjeta de presentación, y prometen dar mucha guerra en el futuro. Hoy conocemos un poco más de Tutellus de mano de su CEO, Miguel Caballero.

Cuéntanos la historia de Tutellus: ¿cómo fueron los comienzos? ¿Tuvisteis dificultades para arrancar?

Llevamos ya dos años de actividad comercial, pero fundamos la empresa hace ya 3 años y medio. Nuestra máxima prioridad, desde el principio, ha sido la plataforma y el producto, así que estuvimos desarrollando nuestra tecnología durante año y medio, y por fin salimos al mercado en Mayo de 2013.

Hemos pasado por distintas etapas:

En la primera, de bootstrapping y creación del producto, mi socio y yo empezamos con 100.000 euros, financiación propia. No buscábamos capital externo, no es la primera empresa que montábamos, y ya sabemos de qué va el juego.

En la segunda etapa, nos centramos más en métricas y tracción. Hicimos los deberes y, cuando consideramos que había llegado el momento, abrimos una ronda de inversión. No nos costó mucho conseguir inversión, porque llegamos en el momento oportuno, con un plan de negocio sólido, con tracción y resultados.

Ahora, que ya hemos desarrollado el producto, hemos creado tracción y contamos con inversión, hacemos las cosas de otra forma, y estamos en pleno crecimiento.

Tutellus es la plataforma líder de formación online en español, con más de 50.000 cursos disponibles actualmente.
Tutellus es la plataforma líder de formación online en español, con más de 50.000 cursos disponibles actualmente.

¿Qué diferencia a Tutellus del resto de plataformas?

No creo que haya muchas plataformas como la nuestra. Tenemos muy claro donde estamos y la calidad de nuestro producto. En los mercados donde operamos, estamos prácticamente solos. Sí es cierto que hay muchas plataformas de educación online, pero hay tanta gente interesada en aprender por internet que la tarta es extraordinariamente grande.

Nosotros nos definimos como una mezcla entre Udemy, Coursera y Lynda: metemos en una coctelera a esas tres grandes plataformas y sacamos lo que nos gusta de cada una, dejando de lado las carencias y aquello que no nos convence, y el resultado es Tutellus. Tenemos un producto propio, nacido para mercados latinos, con un contenido y una didáctica de aprendizaje muy centrados en estos mercados, diferente a otras plataformas. Además, tenemos unos 80 convenios con universidades, y con algunas de ellas emitimos títulos propios.

El resultado es un producto en el que el usuario sí valora la obtención de una certificación o título, y mucha gente está dispuesta a pagar por ello.

Como dices, en Tutellus ofrecéis cursos con título universitario. ¿Qué pasó la primera vez que llegasteis a una universidad con una propuesta de este tipo? Imagino que os miraron con los ojos muy abiertos, y que quizá les pareció una idea muy loca…

Sí, fue más o menos tal cual lo has dicho. Es normal: fuimos la primera plataforma del mundo en sacar un producto así, y a día de hoy nadie lo tiene.

En Coursera, por ejemplo, son las universidades las que desarrollan el contenido, pero no es una plataforma colaborativa, como somos nosotros: ¿cómo no vas a emitir un certificado, si el contenido lo ha generado Harvard?

Nosotros teníamos una dificultad añadida: el contenido de los cursos que emiten un título oficial lo generan los propios usuarios de Tutellus, es decir, tú puedes tener, como profesor, un curso de periodismo que a la vez sea un título oficial de una de las universidades con las que tenemos convenio.

Y ahí es donde algunos se pusieron ojipláticos: “¿Cómo va a generar un título una persona que no es docente en esta universidad? ¿En una plataforma online?”

Conseguimos esto con un proceso natural de “evangelización”, un proceso técnico de validación de la plataforma por parte de las entidades oficiales de educación y un proceso comercial de generar esos títulos.

El resultado es que tenemos títulos que solo se pueden conseguir en Tutellus, y además hemos conseguido que ciertos usuarios de una plataforma de consumo colaborativo se hayan convertido en “profesores de universidad”. Es algo que nos gusta a todos.

No queríamos cursos con título oficial impartidos por los mismos profesores que llevan dando los mismos temarios un montón de años, que están hartos de contar lo mismo una y otra vez.

Al principio fue complicado, pero si el producto es bueno, al final pasa los controles y filtros necesarios para poder ser aprobado.

El equipo de Tutellus te recibe, sonriente, en uno de sus correos de bienvenida.
El equipo de Tutellus te recibe, sonriente, en uno de sus correos de bienvenida.

La estrategia de comunicación de Tutellus es muy personalizada, muy enfocada al usuario.

Por supuesto, es otra de las carencias que intentamos suplir respecto a la forma tradicional de funcionar en internet. Muchos creen que, por ser una empresa de internet, todos los procesos son automáticos y las personas no existen.

Con la comunicación y los servicios que ofrecemos al usuario, desde atención telefónica hasta ayudar y asesorar en todo lo que podamos, intentamos hacer ver que detrás de Tutellus estamos personas. Es algo que muchos olvidan.

Por ejemplo, tenemos un mini-proyecto para, al estilo de los famosos doodles de Google, cambiar el logo de nuestra marca cuando hay algún evento o fecha señalada en algún país de los que operamos. Puede parecer que gastamos el tiempo en tonterías, pero lo que hacemos realmente es conectar con nuestra audiencia: son pequeños detalles que nos diferencian.

Una de vuestras señas de identidad es que, al igual que todos podemos aprender, todo el mundo tiene algo que enseñar. ¿Habéis sentido rechazo por parte de la comunidad educativa? ¿Cómo crees que os ve, por ejemplo, un profesor de universidad?

Hay de todo. Algunas universidades, sobre todo al principio, nos vieron como una amenaza, lo cual es absolutamente absurdo.

La universidad es una generadora de contenido, innovación e intelecto por naturaleza, y nosotros somos un producto tecnológico: no generamos contenido ni queremos hacerlo.

Otros, como la Universidad Católica de Murcia, nos vieron como una oportunidad: podían utilizar Tutellus para expandir su marca y generar interés en todo el mundo, y les pareció interesante.

A nivel del profesor, pasa lo mismo: algunos pueden pensar “qué sabrá esa gente de dar clase, si no son profesores de verdad”, y luego hay profesores universitarios que, igual que escriben sus propios libros, también pueden aprovechar para hacer con nosotros sus propios cursos; es otro canal de venta.

Aun así, nuestro caldo de cultivo no son las universidades. No queremos que los profesores de universidad sean profesores de Tutellus, sino que queremos a profesionales, gente metida en el mercado laboral.

¿Las empresas valoran este tipo de formación?

Te aseguro que sí. Nosotros cada vez tenemos más empresas que compran en Tutellus, e incluso organismos del Estado han contactado con nosotros, como alumnos, para formar a empleados.

Aquí es fundamental la marca que proyectas como empresa, los valores que transmites. Nosotros estamos dejando de ser una pequeña startup para ser, en el buen sentido, una empresa. Tenemos claro el modelo de negocio, cada vez somos más grandes, y ese cambio es el que afecta directamente a tu posicionamiento en el mercado corporativo; cuando los otros dejan de verte como un juguete, como una empresita de unos chavales, y te ven como algo “serio” que les puede ayudar.

Estamos empezando a estar en ese lado, y cada vez hay más empresas que están confiando en nosotros.

En Tutellus puedes aprender casi cualquier cosa que te propongas.
En Tutellus puedes aprender casi cualquier cosa que te propongas.

¿Obtuvisteis alguna ayuda oficial? ¿Crees que es fácil emprender en España?

No tuvimos ayuda, porque no la hemos buscado: para emprender no necesitas ayuda del estado. Por supuesto, hay políticas que no están alineadas con la ayuda a los emprendedores, desde las cuotas de autónomo hasta temas relativos a grandes empresas o empresas en crecimiento, como las stock options.

La legislación siempre va por detrás, y como ciudadanos no podemos esperar otra cosa: Tutellus, por ejemplo, es una plataforma de consumo colaborativo, y en solo 3 o 4 años no se puede pedir que haya leyes para regular el consumo colaborativo, sabiendo que el estado tarda décadas en darse cuenta de ciertas cosas.

Habría mucho que mejorar, pero realmente no creo que haya dificultad a la hora de montar una empresa. El mito de que es muy difícil emprender en España, de que aquí no hay dinero para los emprendedores, bajo mi humilde punto de vista, no es cierto: hay dinero, y mucho. El problema es que intentamos llegar antes de tiempo. Cuando cuentas con experiencia, la búsqueda de financiación es totalmente distinta.

¿Cómo valoras el ecosistema actual de startups?

Llevo algo más de 15 años montando empresas, y cuando yo empecé no había nada de esto. Ni aceleradoras, ni formación, ni emprendedores: aprendías a base de golpes. El ecosistema, en general, está super desarrollado, sobre todo en las grandes ciudades, donde hay casi más aceleradoras que proyectos.

Es algo enorme: si quieres, puedes estar todos los días acudiendo a eventos, hay caldo de cultivo y ecosistema de sobra.

¿Qué te parece que se apoye el emprendimiento como salida a la crisis?

Es un arma de doble filo; por un lado, está genial tener un ecosistema desarrollado, y que se apoye el emprendimiento. Pero otra cosa muy distinta es animar a la gente, sobre todo a los jóvenes, a tirarse a un precipicio.

Hay que tener cuidado, es un mundo muy complicado y no todo el mundo está preparado para emprender. Hay que conocerse muy bien a uno mismo para tener claro que te quieres meter en este tinglado: un emprendedor es, ante todo, un luchador. No todo el mundo ha nacido para esto, y no todo el mundo debería intentar emprender.

¿Crees que puede haber una cierta burbuja en la formación online?

No, no creo que exista esa burbuja: siempre se dice esto de las empresas de internet. Si miras los datos a largo plazo, verás que las empresas que están en boca de todos, las que sustentan esas valoraciones y crecimientos, al final están generando una cuenta de resultados sólida, por lo que el concepto de burbuja, en este caso, no existe.

Piensa, por ejemplo, en Lynda: LinkedIn la compró por 1500 millones de dólares, y uno se pregunta cómo puede valer eso 1500 millones de dólares. Lo que no sabe la gente es que Lynda está facturando más de 300 millones de dólares al año. ¿Cuántas empresas facturan eso? Al final, las cosas se apoyan en números.

"Una empresa disruptiva necesita de un espacio de trabajo innovador donde proyectar su creatividad"
“Una empresa disruptiva necesita de un espacio de trabajo innovador donde proyectar su creatividad”

¿Cuáles son los siguientes retos para Tutellus? ¿Cómo os enfrentáis al futuro?

Tenemos muy claro que somos una empresa de producto, y por tanto nuestra misión será siempre seguir mejorando y desarrollando el producto. Puede parecer muy trivial pero, en general, es algo que pocas startups comprenden.

La gente se obsesiona con otras cosas, como el crecimiento, las ventas, la base de usuarios… cuando en definitiva todas estas cosas son consecuencia del producto: si tu producto es bueno, la gente vendrá, y si tu producto es malo, por mucho que gastes en crecimiento, no vas a conseguir recurrencia: la gente te va a olvidar.

Estamos muy centrados en mejorar el producto, y así seguiremos en los próximos años.

En Tutellus os dedicáis a la enseñanza colaborativa. ¿Qué has aprendido tú facilitando el que los demás puedan aprender?

Aprendes que con pequeños gestos puedes ayudar a muchísima gente, y en unas proporciones que nunca habrías pensado.

Nosotros ya tenemos un volumen de usuarios importante, cerca de medio millón de alumnos. Hay muchísima gente aprendiendo con nuestro producto.

A veces, por ejemplo, pensamos en un curso determinado, y lo ponemos gratis durante un tiempo. Hay mucha gente que lo ha buscado antes, pero no puede pagárselo. Cuando nosotros les avisamos de que pueden hacerlo gratis, vemos que esa gente se desvive haciendo el curso.

Y hemos tenido historias emocionantes. Recuerdo el caso de un hombre de México, de unos 50 años, que se quedó viudo, estaba hecho polvo. Como tenía mucho tiempo libre, empezó a aprender desarrollo web. Nos escribió al cabo de unos meses, para contarnos que ya había empezado a hacer webs, que estaba súper contento, y nos decía que le habíamos devuelto la vida. Y eso es muy fuerte.

Para nosotros quizá no son más que pequeños gestos, no nos damos cuenta, pero son cosas que hacen que la vida de mucha gente sea mejor. Eso es lo más bonito de toda esta aventura.

 

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